Por qué ser su abogado

Ya que esta será la entrada de presentación, supongo que lo primero que corresponde es darles la bienvenida a esta página. Como despacho de abogados, estamos muy orgullosos del trato y esfuerzo que dedicamos a nuestros clientes, y confiamos en tener también la solución a su problema.

 

Para darnos un poco a conocer, vamos a responder a una primera pregunta, y a elegir una de las que más he oído a lo largo de mi formación y estoy oyendo durante mi actividad profesional como abogado es “¿Por qué?”. ¿Por qué una persona decide dedicarse a la abogacía?.

Realmente, uno empieza con la idea peliculera de defender la justicia, y desde luego, tienes muchas oportunidades de hacerlo. No importa la cuantía del caso ni el tipo de juicio, si no que te encuentras ante una pretensión que consideras correcta, necesaria y ajustada a derecho y con todo ello ha de ser justa. Por desgracia, no hay testigos sorpresa, jueces con impulso justiciero que se saltan las reglas por ti ni giros del guión o algún Deus Ex Machina que resuelva el caso en el último momento, por muy justa que sea la posición que uno defiende. Hace falta esfuerzo, trabajo bien hecho y conocimiento de la justicia.

Pero cuando hay vocación, ese esfuerzo no solo vale la pena, si no que no se considera esfuerzo en absoluto, ya que estás haciendo algo que te gusta, y lo que es más importante: Algo en lo que crees. Nosotros creemos en sus derechos. Creemos en la necesidad de defenderlos y de defender su caso, y pagaremos su confianza con trabajo duro.


Sin embargo, con el tiempo y la práctica, descubres que una victoria, por impecable que sea, puede acabar siendo vacía, y acabar causando daño a tu cliente, en mayor o menor medida. Esto podría darse en un procedimiento tan común como un divorcio. Ganas el juicio, pero eso no resolverá tus problemas.

La experiencia te enseña cual es verdaderamente la función del abogado. Debe resolver problemas, muchas veces antes de que aparezcan. Debe asesorar, negociar y obtener el mejor resultado posible para su cliente, muchas veces sin que surja tan siquiera la necesidad de celebrar un juicio.


Así pues, ese es el abogado que soy, y el que quiero ser: El profesional que resuelve problemas.


Por todo ello, no duden en confiarnos sus problemas. Pueden tener fe en que haremos todo lo posible por solucionarlos.



Reciban un saludo, y bienvenidos a este blog: Estamos listos para recibirles.



Hugo Pastoriza.  

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